La Torre de Mangana, el Edificio Iberia y la sede del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Cuenca brillaron anoche en homenaje a nuestra profesión y a todos los compañeros que día a día trabajan para mejorar la salud de nuestros pacientes.
Un gesto simbólico que refleja nuestro compromiso con la comunidad y nuestra labor asistencial, especialmente en una región tan extensa y rural como la nuestra.